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Radiador de calefacción defectuoso? » Detectar desgaste • Reparación • Manual para el cambio
Un interior cálido gracias al radiador
El radiador, que también se conoce como calefacción interior o intercambiador de calor, es el elemento central para calentar el interior del automóvil. Se trata de un simple intercambiador de calor, como lo es el gran refrigerador del motor. El radiador está conectado al sistema de refrigeración del motor. De este modo, el calor residual para el interior se genera de forma económica.
Construcción, función y posición del radiador
El radiador está formado por un tubo de cobre en espiral recubierto de laminillas de aluminio. Por el tubo de cobre fluye líquido de refrigerante caliente que transmite el calor a las laminilas de aluminio. Un ventilador sopla aire por las laminillas y transporta el calor al interior del vehículo. El radiador puede desconectarse manualmente del sistema de refrigeración. Esto permite al conductor controlar el aumento de temperatura en el habitáculo. Antes se usaban para ello reguladores puramente mecánicos. Hoy en día, por razones de comodidad, esto se hace a menudo con válvulas que se controlan de manera electrónica. El radiador se encuentra en un bolsillo soldado entre el cortafuegos y el salpicadero del coche. Solo es accesible desde el interior. Aunque el radiador es muy barato como pieza de repuesto, la reparación suele ser bastante costosa debido al gran esfuerzo que requiere el cambio.
Defectos en el radiador
Un radiador puede presentar fugas debido al envejecimiento. Si, por ejemplo, el motor sólo funciona con agua en verano y no con la mezcla de anticongelante prescrita, el cobre del radiador puede corroerse. El óxido de otras partes del circuito de refrigeración también puede depositarse en el radiador y fomentar la corrosión. Los cambios de temperatura en el compartimento del motor y las vibraciones pueden provocar fugas en las bridas del radiador. Un radiador defectuoso emite una señal inequívoca y es que el parabrisas está constantemente empañado en el interior. Un potencia de refrigeración deficiente también puede ser un síntoma. El parabrisas empañado, sin embargo, es un síntoma típico de este defecto. Un radiador defectuoso es cualquier cosa menos una pérdida de confort al conducir. La humedad que pierde el intercambiador de calor puede dañar gravemente el sistema electrónico del salpicadero. Además, el coche perderá constantemente refrigerante en este punto. Tarde o temprano, el refrigerante puede penetrar en el espacio reposapiés del automóvil. Si el conductor o pasajero se moja los pies, se debería averiguar la causa cuanto antes. Dado que los radiadores están conectados al sistema de refrigeración del coche, la fuga de líquido puede reconocerse por su olor y color característicos. Una prueba con un pañuelo puede determinar el problema. Si el pañuelo se tiñe del color del refrigerante tras pasarlo por el espacio reposapiés, entonces se ha dado con la causa. No obstante, si se trata de agua clara e inodora, es posible se que haya atascado un canal de rebose o que haya una fuga en la puerta.
Cómo reparar el radiador
Como con todas las fugas en el sistema de refrigeración del coche, sólo hay una medida sensata: reemplazar el componente defectuoso. Desaconsejamos encarecidamente el uso de agentes de sellado para el refrigerador. Estos sólo bloquean los canales de refrigeración y reducen la capacidad refrigerante de todo el sistema. En el caso del radiador, esto significa que debe desmontarse todo el salpicadero. Como hoy en día todos los coches están equipados con airbags para el conductor y el pasajero, este trabajo presenta cierto riesgo. Así que antes de que pueda empezar a desmontar el volante y el salpicadero, debe informarse sobre cómo desactivar los airbags. La batería debe desconectarse de todas formas en cada reparación importante. Desmontar el salpicadero es ahora una tarea que debería tomar 2 a 3 horas. Lo importante es documentar fotográficamente cada paso, por pequeño que sea, sobre todo los tornillos y las conexiones electrónicas. El propio radiador se sustituye rápidamente: la pieza de recambio, que cuesta unos 15 euros, se encuentra en la bolsa soldada y se puede extraer fácilmente. Al desconectar las mangueras de conexión, puede convencerse de su estado. Si están completamente calcificados y agrietados, también deben cambiarse. Los 5 euros por manguera no encarecen la reparación. Una vez que se haya desmontado el salpicadero, se puede aprovechar la ocasión para una renovación. Por ejemplo, se puede cambiar todas los medios lumínicos por bombillas LED para una iluminación fiable y duradera del interior por la que uno ya no se tendrá que preocupar. El montaje del salpicadero suele tomar otras 4 horas aproximadamente. Ahora la documentación fotográfica del desmontaje resultará muy útil y facilitará el trabajo considerablemente.


















































